Terapia ACT online

La Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT) parte de una idea sencilla: muchas veces no podemos elegir qué pensamientos, emociones o sensaciones aparecen, pero sí podemos desarrollar mayor libertad para decidir qué hacemos cuando aparecen.

En lugar de centrar todo el trabajo en sentirte mejor o eliminar experiencias incómodas, también nos preguntamos:

¿Qué tipo de vida querés construir y qué está interfiriendo actualmente con que avances hacia ella?

Aceptar no significa resignarse

En ACT, aceptar no significa aprobar lo que ocurre, conformarte ni dejar de intentar cambiar aquello que puede cambiarse.

Significa aprender a hacer lugar a determinadas experiencias internas cuando luchar constantemente contra ellas termina costándote más que tenerlas.

Podés sentir ansiedad y tener una conversación importante. Podés tener dudas y tomar una decisión. Podés sentir inseguridad y probar algo nuevo.

La aceptación no es el objetivo final. Es una herramienta para recuperar libertad de acción.

No todo lo que pensás necesita ser resuelto

Cuando aparece un pensamiento difícil, solemos tratarlo como un problema que necesita una respuesta.

Analizamos si es cierto, buscamos argumentos en contra, intentamos tranquilizarnos o seguimos pensando hasta sentir que quedó resuelto.

ACT permite trabajar otra posibilidad: observar un pensamiento sin que necesariamente tengas que resolverlo, obedecerlo o eliminarlo antes de seguir adelante.

No se trata de pensar positivo, sino de desarrollar una relación más flexible con lo que pasa por tu cabeza.

Lo que hacés para no sentir también importa

Evitar una situación. Postergar una decisión. Buscar tranquilidad. Revisar algo varias veces. Distraerte constantemente. Esperar a sentirte preparado.

Todas estas respuestas pueden tener sentido y, muchas veces, funcionan en el corto plazo.

¿Esta estrategia está ayudándote a construir la vida que querés o solamente está funcionando para sentirte mejor durante los próximos minutos?

ACT, FAP y mindfulness en mi forma de trabajar

ACT es mi orientación terapéutica principal, dentro de un enfoque conductual contextual y funcional.

También integro herramientas de Psicoterapia Analítico Funcional (FAP) y mindfulness cuando resultan útiles.

FAP nos permite prestar especial atención a patrones que pueden aparecer dentro de la propia relación terapéutica: buscar aprobación, evitar un desacuerdo, exigirte encontrar la respuesta correcta o tener dificultad para mostrar lo que necesitás.

El mindfulness puede ayudarnos a entrenar la capacidad de notar pensamientos, emociones y sensaciones mientras están ocurriendo sin reaccionar automáticamente frente a ellos. Esto no implica necesariamente sentarse a meditar.

No aplico estas herramientas como protocolos idénticos para todo el mundo. Primero necesitamos entender qué está ocurriendo en tu situación particular y qué querés que sea diferente.

¿Cómo se ve esto en una sesión?

Trabajamos sobre situaciones reales de tu semana, observando qué pensaste o sentiste, qué hiciste frente a eso y qué consecuencias tuvo.

Algunas veces vamos a conversar y analizar un patrón. Otras podemos hacer un ejercicio durante la sesión, prestar atención a algo que está ocurriendo entre nosotros o acordar una acción concreta para probar afuera.

El objetivo es que la terapia no quede solamente en comprender lo que te pasa, sino que lo que trabajamos pueda trasladarse a tu vida cotidiana.

Ansiedad, sobrepensamiento y bloqueo

Este enfoque puede ser especialmente útil para trabajar situaciones en las que la ansiedad, el sobrepensamiento, la autoexigencia o el intento de evitar determinadas emociones empiezan a limitar lo que hacés.

Podés conocer más sobre cómo trabajo la ansiedad, el sobrepensamiento y el bloqueo y la procrastinación.

No necesitás esperar a sentirte diferente para empezar a actuar diferente

Si esta forma de entender la terapia te resulta cercana, podemos evaluar qué está pasando en tu situación y cómo trabajarlo.

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