Psicólogo online para falta de motivación y bloqueo
A veces sabés perfectamente qué querés hacer y, sin embargo, te cuesta empezar, concentrarte o sostener lo que te proponés. Postergás tareas, te distraés, planificás más de lo que hacés o esperás a tener más energía, claridad o motivación para empezar. En terapia podemos trabajar para entender qué está interfiriendo entre lo que querés hacer y lo que finalmente terminás haciendo.
Cuando sabés qué hacer, pero no conseguís hacerlo
- •Postergás tareas importantes hasta que la urgencia te obliga a hacerlas.
- •Empezás algo y rápidamente terminás haciendo otra cosa.
- •Te cuesta concentrarte o sostener la atención durante suficiente tiempo.
- •Planificás, investigás u organizás mucho, pero te cuesta pasar a la acción.
- •Esperás a sentirte con más ganas, energía o claridad.
- •Una tarea parece tan grande que no sabés por dónde empezar.
- •Querés hacer algo bien y terminás postergándolo por miedo a hacerlo mal.
- •Empezás proyectos con entusiasmo pero te cuesta sostenerlos.
No todos estos problemas tienen la misma causa. Entender qué está pasando en tu caso es parte del trabajo.
Procrastinación: no siempre es falta de organización
A veces procrastinar parece un problema de agenda, disciplina o productividad. Pero organizarse mejor no siempre alcanza.
Una tarea puede generar aburrimiento, ansiedad, inseguridad, frustración o miedo a equivocarte. Postergarla produce alivio inmediato, aunque después aparezcan culpa, presión o más ansiedad.
Por eso no trabajamos solamente sobre cómo organizar tu tiempo. También intentamos entender qué hace tan difícil empezar o sostener determinadas acciones.
Perfeccionismo, sobrepensamiento y bloqueo
A veces el bloqueo no aparece porque algo te importe poco, sino precisamente porque te importa demasiado hacerlo bien.
Revisar, investigar, planificar o esperar a encontrar la mejor manera de empezar puede parecer preparación. Pero también puede convertirse en otra forma de no exponerte a equivocarte, frustrarte o descubrir que el resultado no es perfecto.
¿Necesito seguir pensando esto o necesito probar algo y obtener información de la experiencia?
No siempre necesitás sentirte motivado para actuar
Es fácil imaginar una secuencia: primero aparecen las ganas y después actuamos.
Pero muchas veces ocurre también al revés: empezamos a actuar sin demasiadas ganas y la motivación aparece después, cuando entramos en contacto con la actividad, avanzamos o vemos algún resultado.
Esto no significa obligarte constantemente a hacer más. También necesitamos distinguir entre estar evitando algo difícil y estar realmente agotado, saturado o necesitando descanso.
El objetivo no es convertirte en una máquina productiva. Es depender menos de sentirte exactamente de determinada manera para poder hacer cosas que son importantes para vos.
Cómo lo trabajamos
Desde ACT y las terapias conductuales contextuales podemos observar qué ocurre justo antes de postergar, distraerte o abandonar una tarea, qué obtenés en ese momento y qué consecuencias aparecen después.
Dependiendo del caso, podemos trabajar sobre procrastinación, atención, hábitos, perfeccionismo, miedo al fracaso, evitación, organización o dificultad para sostener acciones.
También prestamos atención a algo fundamental: si lo que estás intentando hacer realmente importa para vos o si estás intentando cumplir expectativas que ya no tienen demasiado sentido en tu vida.
Conocer mi enfoqueNo siempre necesitás sentirte motivado para empezar a moverte
Si te cuesta empezar, concentrarte o sostener lo que te proponés y sentís que eso está limitando áreas importantes de tu vida, podemos trabajar para entender qué está interfiriendo.
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